El ave emblemática fue rescatada en estado crítico en Totora Oropesa y rehabilitada por especialistas del Serfor con apoyo de instituciones nacionales e internacionales.
Abancay, 7 de junio 2026.- Luego de seis meses de cuidados especializados y un exitoso proceso de rehabilitación, el cóndor andino bautizado como “Apurimaq” retornó a su hábitat natural gracias al trabajo realizado por el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) y diversas instituciones aliadas.
La historia de recuperación de esta emblemática ave comenzó
en noviembre de 2025, cuando efectivos de la Comisaría PNP de Totora Oropesa la
encontraron durante un patrullaje al costado de una carretera. El ejemplar se
hallaba dentro de una cuneta y expulsaba espuma por el pico, presentando
aparentes signos de intoxicación.
Tras recibir la alerta, especialistas de la Administración
Técnica Forestal y de Fauna Silvestre (ATFFS) Apurímac acudieron al lugar y
determinaron que se trataba de un cóndor macho adulto en estado crítico de
salud, con pronóstico reservado y evidencias de haber ingerido algún elemento
tóxico. Debido a la gravedad de la situación, se inició de inmediato un proceso
de estabilización y tratamiento veterinario.
El administrador técnico de la ATFFS Apurímac, Luis Castro
Narváez, informó que “Apurimaq” es el segundo cóndor andino de la región que
retorna a la naturaleza equipado con un sistema de monitoreo GPS-GSM y una
banda alar, herramientas que permitirán conocer sus desplazamientos y
comportamiento en estado silvestre.
La recuperación fue posible gracias al trabajo articulado
entre Serfor y organizaciones internacionales. La plataforma Movebank, del
Instituto Max Planck de Alemania, proporcionó el dispositivo GPS-GSM, mientras
que el Zoológico de Denver contribuyó con materiales para la construcción del
recinto donde el ave permaneció durante su rehabilitación.
“Después de haber sido encontrado en muy mal estado, el
cóndor recibió atención veterinaria y alimentación adecuada que permitieron su
recuperación. En la etapa final se fortalecieron sus músculos de vuelo y, tras
superar satisfactoriamente los exámenes médicos, quedó apto para regresar a los
cielos de Apurímac”, señaló Castro Narváez.
Con la liberación de “Apurimaq”, ya son 17 los cóndores
andinos rescatados que han logrado regresar a la naturaleza, fortaleciendo los
esfuerzos de conservación de esta especie considerada símbolo de los Andes
sudamericanos.
El cóndor andino cumple una función ecológica fundamental al
alimentarse de animales muertos en descomposición, contribuyendo a la limpieza
natural de los ecosistemas y reduciendo la propagación de agentes patógenos que
pueden afectar a otras especies y a las personas.
Dato
Durante el I Censo Nacional del Cóndor Andino, la región
Apurímac registró al menos 36 ejemplares, ubicándose en el tercer lugar a nivel
nacional con mayor presencia de esta especie. El cóndor andino se encuentra
clasificado como En Peligro (EN) dentro de la Lista de Fauna Silvestre Amenazada
del Perú y cuenta con protección especial del Estado peruano.