Este año hubo cuatro mayordomos que le dieron realce a la actividad.
Con masiva presencia de la población se desarrolló la fiesta
de la HuaylÃa antabambina 2023, celebración costumbrista declarada Patrimonio
Cultural de la Nación que coincide con el nacimiento del Niño Jesús.
Los actos se iniciaron el 23 de diciembre con el “tiarikyâ€
donde las comparsas de danzantes organizadas por los mayordomos se concentran
(junta) en la plaza principal de la capital provincial para bailar toda la
noche y hasta el dÃa siguiente en una suerte de competencia.
El 25, fecha principal de esta festividad, los mayordomos
continúan con el compartir y la adoración al niño Jesús en el atrio del templo
de San Salvador, mientras los grupos de danzantes conformados por pastores,
laikas, guiadores, corredores, truenadores y cantoras siguen con su
caracterÃstico baile cantando "huaylÃa", "huaylÃa",
"huaylÃa", que en su traducción al castellano significa “aleluyaâ€,
"aleluya", "aleluya".
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Paralelo a esta actividad religiosa, se desarrolla la faena
agrÃcola conocida como “kutipa†que es el retiro de la maleza de las chacras
donde crece el maÃz, colocándose un pequeño montÃculo de tierra en la base de
su tallo para que tenga un buen crecimiento.
El 27 de noviembre se realizó el esperado “takanakuy†rito
de sangre que forma parte de esta tradicional costumbre, reuniéndo a gran
cantidad de pobladores procedentes de todos los distritos de la provincia y
pueblos aledaños.
En este último takanakuy participaron hombres y mujeres
adultos donde se arreglaron rencillas personales, otros lo hicieron por mostrar
su coraje y finalmente aquellos que simplemente quisieron participar.
Este año hubo takanakuy para niños, pero esta actividad no
forma parte de la declaratoria de patrimonio por lo que se hizo un poco alejada
de la fiesta principal.