Casi un centenar de comuneros llegó a Abancay para exigir a la Autoridad Administrativa del Agua una resolución transparente que garantice la protección de sus fuentes hídricas frente al proyecto Chalcobamba.
Cotabambasm 12 de febrero 2026.- La comunidad campesina de Huancuire, ubicada en el distrito de Coyllurqui, provincia de Cotabambas, protagonizó una nueva jornada de movilización en defensa de sus recursos hídricos. Cerca de un centenar de pobladores se trasladó hasta la ciudad de Abancay para manifestarse frente a la Autoridad Administrativa del Agua (AAA) Pampas Apurímac, exigiendo la pronta emisión de una resolución clave para el futuro de 41 manantes situados en su territorio comunal.
Los comuneros expresaron su preocupación ante lo que
consideran un intento de la empresa minera MMG Las Bambas de obtener
autorización para ejecutar obras y perforaciones en el marco del proyecto
Chalcobamba. Según señalaron, estas intervenciones podrían poner en riesgo las
fuentes de agua que abastecen a cientos de familias para consumo humano, así
como para actividades agrícolas y ganaderas, pilares fundamentales de su
economía y forma de vida.
La comunidad recordó que cuenta con dos resoluciones
vigentes que les otorgan licencia de uso de estas aguas para consumo humano,
documentos que respaldan legalmente su derecho sobre los manantes. No obstante,
denunciaron que la empresa minera habría presentado recursos para dejar sin
efecto dichas resoluciones, apelando ante instancias administrativas con el fin
de intervenir en la zona.
Dirigentes comunales cuestionaron además la demora en el
pronunciamiento de la Autoridad Administrativa del Agua, señalando que el
proceso se estaría extendiendo más de lo razonable. Indicaron que incluso se
habría solicitado la opinión técnica de un tercero, lo que —según afirman— no
se ajustaría a las directivas vigentes y genera dudas sobre la transparencia
del procedimiento. Asimismo, advirtieron que se habría intentado validar el
expediente en una instancia distinta a la correspondiente, situación que
incrementa la desconfianza en la población.
Para los comuneros, la defensa del agua no representa una
oposición al desarrollo, sino la protección de un derecho fundamental y de un
recurso esencial para la vida y el sustento de futuras generaciones. En ese
sentido, anunciaron que continuarán con medidas de protesta pacífica hasta que
se garantice una resolución clara, imparcial y respetuosa de sus derechos
adquiridos.