La región se ubicó en el tercer lugar del sur, detrás de Arequipa y Moquegua. Entre enero y mayo de 2026, siete regiones acumularon más de S/2,177 millones en transferencias mineras.
Andahuaylas, 7 de setiembre 2026.- Apurímac recibió S/413 millones en transferencias provenientes de la actividad minera entre enero y mayo de 2026, ubicándose como la tercera región del sur del país con mayor asignación de estos recursos, según el Boletín Estadístico Minero del Ministerio de Energía y Minas (MINEM).
La cifra coloca a Apurímac por encima de regiones como
Tacna, Cusco y Puno y refleja el importante peso que tiene la actividad minera
en la generación de recursos para los gobiernos subnacionales.
En total, siete regiones del sur recibieron más de S/2,177
millones durante los primeros cinco meses del año. Arequipa encabezó la
distribución con S/468 millones, seguida de Moquegua con S/432 millones y
Apurímac con S/413 millones.
Estos recursos, provenientes principalmente del canon minero
y las regalías mineras, representan una oportunidad para financiar proyectos
destinados a reducir las brechas de infraestructura y servicios básicos que
persisten en la región.
Para Apurímac, el desafío está en transformar los S/413
millones en obras concretas que beneficien directamente a la población. Entre
las principales necesidades se encuentran proyectos de agua y saneamiento,
infraestructura educativa y de salud, carreteras, puentes, sistemas de riego y
reservorios.
La llegada de estos recursos también vuelve a poner en el
centro del debate la capacidad de ejecución de los gobiernos regionales y locales.
La población deberá exigir que los fondos generados por la explotación de los
recursos naturales se traduzcan en obras de calidad, transparencia en el gasto
y resultados visibles en las provincias y distritos de Apurímac.
El canon y las regalías mineras constituyen así una
importante fuente de financiamiento para la región, pero el impacto real de los
S/413 millones dependerá de la capacidad de las autoridades para convertir
estos recursos en inversiones que mejoren las condiciones de vida de los apurimeños.