Especialistas del Instituto Peruano de Economía señalaron observaciones sobre el “gran banco minero”, en medio de diferencias sobre el modelo económico que debería adoptar el próximo gobierno
Lima, 3 de mayo 2026.- A pocos días de la segunda vuelta electoral, el Instituto Peruano de Economía (IPE) analizó las principales propuestas de gobierno de los candidatos presidenciales y advirtió que existen visiones marcadamente distintas sobre el rol de la inversión privada en la economía, lo que podría influir en el crecimiento, el empleo y la institucionalidad del país.
El análisis se desarrolló en el seminario virtual “Antes de
votar: propuestas, riesgos y prioridades”, con la participación de Carlos
Gallardo (IPE), Roxana Barrantes (PUCP) y Luis Miguel Castilla (Videnza
Instituto y exministro de Economía y Finanzas). Los especialistas coincidieron
en que el próximo gobierno deberá enfrentar retos complejos como la inseguridad
ciudadana, las economías ilegales, la pobreza y las restricciones fiscales.
En ese contexto, Carlos Gallardo señaló que una de las
principales diferencias entre Fuerza Popular y Juntos por el Perú radica en su
visión sobre la inversión privada. Según indicó, mientras una apuesta por
fortalecerla como motor del crecimiento, en la otra persisten propuestas que
plantean un mayor protagonismo del Estado en sectores estratégicos, lo que abre
un debate sobre el equilibrio entre regulación y confianza empresarial.
Uno de los puntos más discutidos fue la propuesta de un
“gran banco minero”, planteada en el entorno de Roberto Sánchez. Desde la
perspectiva del IPE, esta iniciativa podría generar riesgos si no cuenta con
mecanismos de control adecuados, ya que existe la posibilidad de que el Estado
termine adquiriendo oro de origen informal o ilegal. Sin embargo, sus
impulsores sostienen que la propuesta busca precisamente ordenar el mercado del
oro, aumentar la trazabilidad y permitir una mayor participación estatal en la
cadena de valor minera.
Asimismo, Gallardo advirtió sobre otras medidas como el
incremento de la remuneración mínima a S/ 1,500, señalando que su impacto en la
formalización laboral dependería de la productividad y del contexto económico
general, aunque sus defensores argumentan que puede contribuir a mejorar el
poder adquisitivo de los trabajadores en un escenario de alza del costo de
vida.
Por su parte, Roxana Barrantes remarcó la importancia de
fortalecer la institucionalidad, el Estado de derecho y la seguridad jurídica
como condiciones clave para la inversión privada, aunque también se reconoció
que existe un debate legítimo sobre cómo el Estado debe intervenir para
corregir desigualdades estructurales.
En la misma línea, Luis Miguel Castilla sostuvo que el
próximo gobierno enfrentará un escenario desafiante por el avance de economías
ilegales y la inseguridad ciudadana, subrayando que la recuperación de la
inversión privada será fundamental para la reactivación económica, siempre que
exista estabilidad normativa.
En conjunto, el informe del IPE refleja no solo advertencias
técnicas sobre las propuestas económicas, sino también un debate de fondo sobre
el modelo de desarrollo que el país debe priorizar en los próximos años, entre
mayor protagonismo estatal o fortalecimiento del mercado con regulación más
estricta.