Deficiencias en contratación y ejecución de obra habrían generado un perjuicio económico de S/ 33 500 y dejado inoperativa la infraestructura de salud en Chincheros
Chincheros, 16 de junio 2026.- La Contraloría General de la República identificó presuntas responsabilidades penales y administrativas en tres servidores de la Dirección Regional de Salud de Apurímac (Diresa) por irregularidades detectadas en la contratación y ejecución del mantenimiento del puesto de salud La Cabaña, ubicado en el distrito de El Porvenir, provincia de Chincheros.
De acuerdo con el Informe de Control Específico N.° 009-2026-2-0835-SCE,
los hechos ocurrieron entre el 15 de junio y el 16 de noviembre de 2022,
periodo en el que se evidenciaron diversas deficiencias que ocasionaron un
perjuicio económico a la entidad por un monto de S/ 33 500.
El informe señala que las áreas responsables del proceso de
contratación otorgaron la buena pro a un postor que no cumplía con los
requisitos mínimos establecidos en las bases, entre ellos contar con un
ingeniero civil habilitado y acreditar solvencia económica. Asimismo, se
determinó que los otros dos postores participantes tampoco reunían las
condiciones exigidas, por lo que el proceso debió ser declarado desierto.
Durante la ejecución del servicio también se detectaron
irregularidades. El responsable del área usuaria suscribió actas de entrega de
terreno, inicio, culminación y conformidad de los trabajos junto a una persona
que figuraba como residente del servicio. Sin embargo, esta persona
posteriormente declaró que nunca desempeñó dicho cargo ni autorizó el uso de
sus documentos para el proyecto.
Las acciones de control revelaron además la existencia de
trabajos inconclusos y ejecutados de manera deficiente. Entre las observaciones
se encontraron muros de tabiquería drywall con dimensiones menores a las
especificadas, pisos falsos sin culminar ni acabado final, trabajos de pintura
realizados sin imprimante y otras deficiencias técnicas.
Pese a estas observaciones, el responsable del área usuaria
otorgó la conformidad total del servicio, permitiendo el pago del 100 % del
monto contratado con recursos públicos, sin que la infraestructura quedara apta
para su funcionamiento.
Como consecuencia de estas irregularidades, el puesto de
salud La Cabaña permanece inhabilitado para brindar servicios esenciales a la
población, obligando a que la atención médica se realice en un local alquilado
y en condiciones precarias, afectando directamente a los habitantes de la zona.
La Contraloría informó que los tres servidores involucrados
enfrentarán presuntas responsabilidades administrativas y penales derivadas de
los hechos identificados, las cuales deberán ser evaluadas por las instancias
competentes.